Se trata de un ejercicio de relajación recomendado para volver al presente

Hace mucho tiempo, tal vez en otra vida, conocí a un astrologo ruso que practicaba un curioso ejercicio de relajación. Todas las noches, recostado en la cama, en aquellos momentos que preceden al sueño, repasaba mentalmente todos los sucesos que habían acontecido durante el día; todos aquellos actos en los que él mismo había participado, bien como protagonista o como espectador.

"Se trata de un ejercicio que requiere de nuestra máxima atención y concentración. Ningún acto de nuestras vidas escapa a la rueda del Karma por más pequeño o insignificante que nos parezca: saludar o no saludar a nuestro vecino, sacar o no sacar a pasear a nuestro perro, todo crea Karma", afirmaba el astrologo, logicamente, como si hablara para sí mismo...

El Karma por definición, según la tradición Hinduista y en el Budismo que es donde encuentra más seguidores, es un cúmulo de energía intangible e inconmensurable que tiene que ver con todos y cada uno de nuestros actos cotidianos en esta vida. Para los hindúes la vida misma es karma y las sucesivas vidas que nos esperan - porque ellos creen firmemente en la reencarnación- serán mejores o peores según las acciones buenas o malas que hayamos cometido en ésta. Occidentalizando mucho el concepto podemos decir que nuestra existencia forma parte de una rueda kármica, que gira y gira a través de muchas vidas, y que necesita por completo prescindir de acciones malas o negativas para evolucionar, (los budistas dirían alcanzar un estado de iluminación o nirvana) para liberase por completo de esta rueda kármica o cadena de reencarnaciones.

Dicho esto volvamos al astrologo ruso para preguntarle ¿qué debemos hacer, entonces, cuando recostados en la cama recordamos que hemos cometido un acto malo, cuando no malvado? Porque el ejercicio que el astrólogo practicaba, además de constituir un método de relajación en sí mismo, es sobre todo una forma de tomar conciencia de nosotros mismos. Dicho de otra manera de ser conscientes de nuestra existencia. Pues entonces, a medida que vamos siendo más conscientes de nuestra existencia, y del humilde lugar que ocupamos en el universo, además de identificar aquellas acciones absurdas, egoístas, en el peor de los casos, maliciosamente intencionadas, en principio deberíamos tratar de no volver a repetirlas. Luego se verá de dónde vienen, y el por qué de su origen; otro problema que requiere de mayor atención y que tiene que ver con "las leyes del karma".

Para realizar este tipo de ejercicios de relajación, en este caso mentales, es recomendable también practicar una relajación del cuerpo, por ejemplo mantener una respiración serena y pausada, como la que recomiendan los instructores de yoga. También este repaso de las acciones cotidianas que hemos realizado durante el día tiene que ver con el tiempo y colabora sobremanera a centrarnos en el "aquí y ahora" de nuestras vidas. Una vez finalizado el repaso de todo lo que hemos hecho durante el día - mentalmente- llega un momento donde necesariamente nos vemos a nosotros mismos recostados en la cama, hemos vuelto al "eterno presente" que siempre se nos escapa. Buenas noches…

Fuente: http://es.blastingnews.com - 25/09/2014