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"La meta principal del yoga es la realización del sí mismo o la elevación del cuerpo y de la mente hacia el alma."

BKS Iyengar

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Tres técnicas respiratorias de Yoga para mejorar la conciencia y evitar Pensamientos Negativos.

 

La respiración no existe: la presión atmosférica del planeta y su diferencia con la presión interna de los pulmones es lo que mantiene este ir y venir de aire a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, este es un proceso que dejamos de hacer conscientemente: creemos que respiramos, pero en nuestra vida cotidiana estamos muy lejos de una respiración realmente nutritiva. El no saber respirar puede provocar problemas como enfisema y fibrosis pulmonar, pues la elasticidad de los pulmones no se desarrolla en todo su potencial. Mediante la práctica del yoga, adquirimos conciencia sobre nuestra propia respiración, además de ayudar a que la sangre llegue con mayor eficiencia a nuestros músculos, lo que tiene el efecto secundario de mantenernos saludables.

El yoga no es más que aprender a respirar. Puede practicarse también para buscar equilibrio espiritual, para tonificar nuestro cuerpo y para relajarnos, pero cualquier yogui o yoguini (maestro o maestra de yoga) nos dirá que lo más importante es traer la conciencia al acto de respirar. A esto se le llama pranayama, y consiste en largas inhalaciones seguidas de exhalaciones activas. Al seguir el tránsito del aire por nuestro cuerpo aumentamos la conciencia sobre el mismo, porque observamos el proceso a través de las diferentes posturas, además de volvernos conscientes de la calidad misma del aire y de nuestro entorno.

Algunos practicantes de yoga creen que al respirar de esta manera el universo llena nuestros cuerpos de prana, una energía vital que está en todas las cosas. Para que el prana entre en nuestro cuerpo debemos limpiarlo de desechos energéticos: físicamente, este desecho es dióxido de carbono, y energéticamente se trata de las emociones negativas.

A continuación daremos un recorrido por tres técnicas respiratorias usadas en yoga:

Respiración por chakras

Esta respiración nos ayuda a balancear la energía en cada uno de los siete centros energéticos del cuerpo. Estando sentados en una silla o con las piernas cruzadas en el suelo, debemos mantener la columna recta y las muñecas descansando en las rodillas o las piernas, con las palmas hacia el techo. Respira naturalmente y trae tu conciencia a alguno de los siete chakras. Mantén tu atención sólo en uno de ellos durante el ejercicio. Pon atención en los sentimientos que aparecen en tu conciencia y mientras lo haces sigue este proceso:

1. Mantén tu atención consciente en el chakra.

2. Al inhalar, imagina que tu energía va al interior de el chakra elegido.

3. Al exhalar, nota los cambios en las sensaciones provenientes de ese chakra.

4. Repite varias veces antes de pasar a otro chakra o volver a tu respiración natural.

Técnica Ujjayi

“Ujjayi” significa victorioso. Esta técnica se utiliza en las prácticas de Asana Yoga, y sirve para mantener la mente alejada de pensamientos no deseados. La respiración funciona aquí como mantra y como guía, y es la respiración indicada para sesiones físicamente demandantes, como Vinyasa o Ashtanga. También puede ser útil en ocasiones cotidianas, cuando necesites traer la atención a la mente consciente. Luego de la fase de calentamiento, realiza este proceso:

1. Mientras inhalas y exhalas por tu nariz, cierra parcialmente la garganta hasta que el aliento se vuelva un suave rumor sonoro en la parte posterior de la garganta. La forma en que está la garganta y las cuerdas vocales se parece al que usamos al susurrar. El sonido se describe como el rumor de las olas oceánicas o el movimiento del viento a través de los árboles.

2. Sonríe suavemente con cada respiración, permitiendo que la respiración se deslice desde el fondo de la garganta antes de bajar a los pulmones.

3. Mantén la misma respiración durante toda la práctica.

Técnica de limpieza Kapalabhati

Esta técnica respiratoria se basa en cortas exhalaciones voluntarias. Sus beneficios para el cuerpo son muchos: revitaliza la respiración, además de los sistemas nervioso y digestivo; tonifica los músculos abdominales y mejora el metabolismo. En términos energéticos, hace que salgan los pensamientos negativos, el dolor físico, las enfermedades y los hábitos nocivos. Para empezar, siéntate cómodamente y respira normalmente un par de veces y relajar paulatinamente el cuerpo, comenzando por la cabeza, los hombros y el torso hasta las piernas. Posteriormente realiza este proceso:

1. Inhala profundamente por la nariz hasta que llegues al límite de tu capacidad.

2. Comienza con pequeñas y cortas exhalaciones a través de la nariz, al mismo tiempo que comprimes el abdomen siguiendo el ritmo de las exhalaciones.

3. Permite que la inhalación se desarrolle pasivamente, sin mucho énfasis.

4. Al practicar, visualiza aquello que estás dejando salir de tu cuerpo (problemas, dolores, pensamientos negativos).

5. Luego de 20 o 30 segundos, inhala profundamente por la nariz hasta tu máxima capacidad y luego exhala naturalmente.

6. Observa la calma de tu mente por unos 20 segundos mientras continúas respirando con naturalidad.

7. Repite 2 o 3 veces.

Podemos iniciar la práctica de la técnica Kapalabhati en dos sesiones de veinte segundos cada una, e ir aumentando la intensidad hasta tres sesiones de 30 segundos. Es un ejercicio poderoso que está contraindicado en caso de padecer enfermedades del corazón, alta presión arterial, hernia, asma o si al practicarla te mareas o sufres dolor abdominal o de espalda.

Fuente: "Walking Times" - 23/03/2013

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