Vinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo Slider

"El hombre dueño de si mismo, no tendrá otro dueño."

Proverbio Chino

Alumnos

Agenda Cultural

¿Es posible enseñar técnicas de relajación a niños?

Los niños también pueden aprender las distintas técnicas de relajación que existen, sobre todo cuando hablamos de niños muy inquietos o con dificultades de atención, puede resultar una enseñanza necesaria.

 

Dependiendo de la edad, así podremos enseñar a nuestro hijo una u otra técnica de relajación. En los primeros años, lo más recomendable es hacerlo en forma de juego, o a través de juguetes o haciendo visualizaciones.

La idea es conseguir que el niño sepa identificar cuándo se siente tenso o relajado, para esto se pueden utilizar técnicas que consisten en ir tensando nuestro cuerpo y luego relajándolo para percibir la diferencia.

Que el niño sea consciente de lo que siente y sepa expresarlo es uno de los mayores beneficios que puede aportarle este tipo de técnicas.

Todos sabemos de la gran valía de reconocer nuestros sentimientos y saber expresarlos de una manera saludable. Si fomentamos esto desde una edad temprana, los beneficios para la salud y el bienestar son enormes.

Siempre que queremos enseñar una técnica de relajación a un niño, debemos de ser conscientes de que tenemos que adaptar el aprendizaje dependiendo de su edad.

Debemos echarle imaginación y creatividad para realizar ejercicios con los niños que consigan relajarles y a la vez que también se sientan atraídos por los ejercicios.

Es interesante que los niños tengan un lugar de la casa en dónde puedan relajarse ellos solos, un sitio donde nadie les moleste y puedan estar ellos en silencio, sintiendo como se encuentran o relajándose.

Cualquier momento del día es bueno para que los niños se relajen, pero quizás el mejor sea antes de irse a dormir, porque con ello conseguiremos que la calidad del sueño sea mayor, ya que después de la relajación, o durante, es probable que el niño se quede dormido.

Por esto, es conveniente realizar el ejercicio de relajación ya en la cama, porque así si el niño se queda dormido, sobre todo en niños con problemas de sueño, conseguiremos que entre a dormir totalmente relajado, con lo que será mas difícil que se despierte a media noche.

Fuente: "Cosas de Educación" - 31/12/2012

Calle Río San Pedro, 1 - 1º D   Oviedo
985 281 467 - 615 263 404
          Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.